Dejo caer para ti un puñado de letras sin sentido. La noche firma mis pensamientos que, sin querer, te pertenecen. Te escribo hoy para nada decirte o tal vez para decírtelo todo...
martes, 25 de noviembre de 2008
Anoche nos dijimos adios por quinta vez. Esta vez en serio, dijiste, bajaste la cabeza y por fin la undiste en mi pecho. Acababamos de hacer el amor por segunda vez en la noche tu cuerpo irradiaba